Blog de eliasbravo

Neoliberalismo: de la eficiencia a la corrupción.

La corrupción no es algo nuevo y si miramos el caso chileno en particular el FUT, veremos que tiene cierta justificación el recuperar la pérdida de empresas quebradas con posterioridad a la crisis del 82 visto como un incentivo para los empresarios que lo perdieron todo y que podían mediante el mecanismo de utilidades absorbidas, obtener devoluciones  del Estado en proporción a las perdidas que tuvieron, también está la justificación de que servía para "invertir" en derivados con el consecuente desarrollo y crecimiento económico. Sin embargo ya en los 90 es posible considerarlo un fraude, o al menos el origen de fraudes tributarios pues la época del FUT ya había terminado.

Otras variantes como ventas  ”negras” o “ahorros” de energía y agua de empresas medianas y grandes (¿ahorros que ocurren hasta hoy?) permitían cierta “eficiencia” y se convertían en una barrera de entrada para los empresarios honestos dificultándoles el competir y en muchos casos anulándolos. También era posible completar la declaración de impuestos con alguna boleta o factura falsa (¿ideológicamente?) con el fin de “manejar la base imponible” para calcular favorablemente los impuestos.

Clasificada como “corrupción como extracción directa” de recursos públicos, y que como no terminaban haciendo daño al modelo, probablemente porque no eran situaciones muy conocidas ni generalizadas, realizadas por empresas muy grandes y que podían ser controladas y ocultadas, eran pasadas por alto.

La situación hoy es bastante diferente, a nadie se le ocurriría que algún tipo de corrupción es aceptable y sin embargo es posible encontrar teorías dentro del modelo neoliberal que encuentran que la “corrupción como atajo” cuando la administración es mala o deficiente (disfuncional), perfectamente mejoran la eficiencia del modelo. 

“Corrupción como atajo” serían los contratos a dedo, saltarse los concursos públicos,  o ganarse previamente las licitaciones, que por distintas razones dan la seguridad de que se alcanzarán los objetivos, evitando distorsiones e ineficiencias del sistema público reduciendo tiempos y costos. De acuerdo a esta forma de ver las cosas, sería posible considerar que existe la "corrupción eficiente".

Sin embargo en Chile estamos un paso más allá. En el sistema público y privado es posible ver ineficiencias en la administración que son provocadas de manera intencional con el fin de disfrazar la “corrupción como extracción directa” en una búsqueda de eficiencia combinada con “corrupción como atajo”.

Una ineficiencia fabricada es, por ejemplo, i) un sistema informático que es deficiente y que impide la productividad en una empresa pública o privada, y dentro de la misma línea, ii) no alimentar adecuadamente con la información de compras y ventas en tiempo real  un sistema informático que si funciona, como ocurre hoy con el Sistema Integrado que posee el Estado, esta ineficiencia se fabrica con el fin de manipular los presupuestos y conseguir los fondos que provee el estado a las distintas reparticiones. Un caso crítico y que reúne las características comentadas ocurre con el sistema hospitalario y su creciente deuda.

Esta ineficiencia fabricada que consiste en "saltarse" el Sistema Integrado y que podría ser considerada como bastante localizada, genera un efecto en cascada que alcanza a las distintas empresas contratistas y subcontratistas que no alcanzan a proveer los recursos para pagar impuestos, imposiciones y remuneraciones entre otros.

Y además se transforma en la excusa y justificación perfecta para no pagar dichas obligaciones. Este círculo se cierra combinado con “corrupción como atajo” en que la búsqueda de la documentación que avale que los pagos no hechos se hicieron y que les permitan a las empresas subcontratistas seguir operando, transfiriendo de esta manera el problema de corrupción a distintas instituciones y empresas públicas y privadas. A esta altura es posible encontrar encargados de empresas que no les interesa el tipo de profesional o la preparación académica que tengan, sino como dicen literalmente “no quiero alguien que sepa, sino alguien que me resuelva el problema, sin importar las multas que después tenga que pagar”. Es decir cualquiera que pueda generar las redes suficientes como para conseguir favores que les permita ocultar los incumplimientos y seguir operando. Como premio todas estas empresas seguirán ganado las licitaciones a las que se presenten.

¿Este tipo de situaciones es sostenible en el tiempo? ¿Caracteriza de alguna manera la etapa terminal del modelo neoliberal?

Al amparo de toda esta estructura de corrupción comienzan a surgir formas de vida empresarial parasitaria que no buscan más que aprovechar todas las posibles situaciones que se puedan generar para su propio beneficio sin interés productivo alguno.

Como conclusión, demuestra que la "corrupción eficiente" no es posible y es sólo el intento de justificar de manera teórica los altos niveles de corrupción dentro del modelo neoliberal.


Referencias:

http://www.eldiario.es/agendapublica/nueva-politica/corrupcion-eficiente_0_326168153.html
http://www.suomenpankki.fi/pdf/160134.pdf

Comentarios

No hay ningún comentario

Añadir un Comentario: